Surgimiento de la oposición (1992 - 1998)
Luego de la crisis económica y social que Venezuela experimentó en los años 1980, la popularidad de los históricos partidos políticos Acción Democrática y COPEI declinó, señalando el próximo fin del denominado período "puntofijista". El adeco Carlos Andrés Pérez regresó al poder en 1989, con la esperanza de restablecer la "Venezuela saudita", como había sido apodado su primer período de gobierno debido a la bonanza económica y el claro mejoramiento en la calidad de vida de los venezolanos. Sin embargo, las condiciones que encontró Pérez ahora eran muy diferentes a las de su primer gobierno: con casi inexistentes reservas internacionales y con el precio del barril del petróleo tocando mínimos no vistos en décadas, el presidente recurrió a aplicar las políticas de la Escuela de Economía de Chicago, de corte neoliberal, lo que impactó negativamente a la población venezolana, especialmente a la clase media, venía sufriendo desde el "Viernes Negro".5 6 Luego de anunciar el pronto aumento del precio de la gasolina, subsidiado fuertemente por el gobierno, se produjeron saqueos y actos vandálicos en el país, especialmente importantes en Caracas, que fueron reprimidos violetamente por el Ejército y la policía, episodio que fue denominado el "Caracazo".
Pérez pronto se fue quedando solo, al dar preferencia a la influencia de tecnócratas en su gobierno, perdió el apoyo de su propio partido Acción Democrática. Al acelerar el proceso de descentralización, al permitir la elección directa de alcaldes y gobernadores, dio oportunidad a que movimientos regionales y partidos excluidos del poder durante décadas tuvieran acceso a recursos y a una cuota del poder. Con el proceso de privatizaciones, se ganó la enemistad de empresarios acostumbrados a hacer negocios con los gobiernos adecos y copeyanos, así como de dueños de medios, y las denuncias de corrupción generalizadas de parte de estos últimos no se hicieron esperar. Pronto le llegó el turno de mostrar su molestia a las Fuerzas Armadas; el 4 de febrero de 1992, Hugo Chávez, junto con otro grupo de oficiales de baja graduación, se alzaron contra el gobierno, y tomaron varios edificios gubernamentales y militares en Venezuela. No obstante, el objetivo principal del golpe del 4 de febrero, el arresto de Pérez, fracasó; Chávez fue rodeado por fuerzas leales al gobierno en el Museo Militar, y se rindió ante la amenaza de bombardeo aéreo.
La primera reacción de los partidos políticos tradicionales se canalizó en el Congreso venezolano, a través de un documento de condena, aprobado de manera unánime y sin discusión, de las acciones de Chávez y sus compañeros, así como un respaldo a la democracia como forma de gobierno; no obstante, con un 74% de rechazo popular a la gestión de Pérez, pronto las acciones de Chávez empezaron a ser analizadas bajo otra óptica por diferentes figuras políticas.5 Es memorable el discurso del expresidente Rafael Caldera en el Congreso al día siguiente del golpe, transmitido en cadena nacional, razonando las causas del alzamiento:
Es difícil pedirle al pueblo que se inmole por la libertad y la democracia cuando piensa que la libertad y la democracia no son capaces de darle de comer... El golpe militar es censurable y condenable en toda forma, pero sería ingenuo pensar que se trata solamente de una aventura de unos cuantos ambiciosos... Yo quisiera que los señores jefes de Estado de los países ricos que llamaron al presidente Carlos Andrés Pérez para expresarle su solidaridad en defensa de la democracia, ¡entendieran que la democracia no puede existir si los pueblos no comen!Rafael Caldera
La voz de Caldera, que había sido interrumpida momentáneamente por la del diputado David Morales Bello ("¡Muerte a los golpistas!"), pronto fue acompañada por la de Arturo Uslar Pietri, quien aunque declaró que el golpe era un "lamentable y doloroso episodio", también responsabilizó al gobierno de Pérez, que "no ha sabido dar respuesta a las principales necesidades y carencias del país".7 El expresidente Luis Herrera Campíns declaró en noviembre que los golpistas podían "aportar ideas para salir de la crisis", e instó al presidente Pérez a liberarlos; luego, en febrero de 1994, hizo la misma petición al presidente Caldera, que acababa de tomar posesión al ganar las elecciones presidenciales de 1993.8 Aunque es irreal decir que Caldera ganó esta elección por prometer la liberación de Chávez, se puede reconocer que era una oferta atractiva al electorado, ya que los otros candidatos presidenciales, Oswaldo Álvarez Paz, Andrés Velásquez y Claudio Fermín, este último adeco, se hicieron eco de la misma, prometiendo terminar de excarcelar a los golpistas, que ya habían empezado a ser liberados en el breve gobierno de Ramón J. Velásquez.8 Varios periodistas, incluyendo a Patricia Poleo, y editoriales de medios impresos siguieron esta corriente, e hicieron la misma solicitud al nuevo presidente.8 Por lo tanto, no fue sorpresa que Caldera dictara el sobreseimiento de las acusaciones contra Hugo Chávez, siendo éste finalmente liberado el 27 de marzo de 1994.
Durante los primeros años posteriores a su liberación, Chávez se dedicó a cultivar contactos internacionales, pasando gran parte de su tiempo viajando por América y Europa, reuniéndose con personalidades de izquierda, donde destacó una visita a Fidel Castro en diciembre de 1994. En materia nacional, su acción más mediática durante este período fue solicitar a Caldera que disolviera el Congreso y que convocara a una Asamblea Constituyente; además, se abstuvo de participar en las elecciones regionales de 1995 bajo la consigna "Por ahora, por ninguno, ¡Constituyente ya!".9 Aunque la abstención en estos comicios fue elevada, alrededor del 53.8% para gobernadores, el incremento respecto a la última elección de este tipo fue de sólo 3 puntos porcentuales.10 La victoria de su compañero golpista, Francisco Arias Cárdenas, quien logró ser electo gobernador del Zuliaapoyado por La Causa R y sin el respaldo de Chávez, lo convencieron entonces de que la vía electoral era tangible para la toma del poder.9 11
La primera oposición: el Polo Democrático de 1998[editar]
No fue hasta abril de 1997 cuando Chávez obtiene la aprobación de su movimiento político, el MBR-200, para participar en las venideras elecciones presidenciales de 1998, y funda entonces el partido Movimiento Quinta República (MVR).11 El ahora candidato presidencial no era el favorito de acuerdo a las encuestas, ya que la Miss Universo 1981 y alcaldesa del municipio Chacao Irene Sáez ocupaba el primer lugar. Las otras fuerzas políticas en pugna eran Acción Democrática, otrora el partido más popular, que se debatía en postular a Claudio Fermín o Alfaro Ucero; y Henrique Salas Römer, exitoso empresario y excopeyano carabobeño beneficiado fuertemente por elproceso de descentralización iniciado en 1989. El partido de gobierno, Convergencia, decide no presentar candidato propio, además del desgaste físico y político de su líder, el presidente Caldera, también ha perdido el apoyo de la heterógena base que lo impulsó al poder en 1993. Copei, el segundo partido que dominó durante el "puntofijismo", celebra elecciones internas en mayo de 1998, que son ganadas por la independiente Irene Sáez, al derrotar aEduardo Fernández.12
No obstante, después de mantenerse en primer lugar en las encuestas durante todo 1997, al empezar 1998 Irene Sáez ha empezado a perder terreno ante Claudio Fermín, Salas Römer y Chávez, que le siguen en ese orden.13 El exmilitar golpista logra en enero finalmente alcanzar el 7.3% de apoyo, superando su promedio histórico hasta entonces, y sigue ascendiendo, llamando la atención de las muchas organizaciones que apoyaron a Caldera en "el chiripero", dando forma a su propia coalición, el "Polo Patriótico"; Chávez pasa finalmente al primer lugar en abril, el mismo mes en que concluye una alianza con el partido Movimiento al Socialismo, que poseía una importante base regional.14 Por supuesto, ahora Chávez es la principal preocupación para los adecos y otros usufructuarios del sistema existente, quienes se dedican entonces a intentar presentarlo como un líder autoritario, que busca centralizar el poder, ocasionar una guerra civil, y enterrar a la democracia.15 El controversial discurso de Chávez les proporciona material para esta campaña: ha amenazado con "barrer" y "freir" a los adecos, "borrar" al Congreso si se opone a una Asamblea Constituyente, y dejar de pagar la deuda externa;16 17 18 no obstante, la campaña parece no tener efecto, Chávez sigue subiendo, y los candidatos de Acción Democrática y COPEI, Alfaro Ucero e Irene Sáez, parecen relegados a un tercer y cuarto lugar.19 Aunque creciendo a un ritmo más lento que Chávez, Salas Römer se empieza a separar de los demás contrincantes, no obstante, la idea de formar un frente opositor unido contra el exmilitar no prospera, en parte porque los partidos esperan que las elecciones parlamentarias y regionales del 8 de noviembre definan el mapa político venezolano.20
Los resultados de estos comicios son prueba de que las tendencias electorales en Venezuela han cambiado definitivamente, COPEI no queda ni en el primer ni el segundo lugar, puestos que son ganados por Acción Democrática y el Movimiento Quinta República respectivamente. Con estos resultados, los adecos inicialmente se rehúsan a apoyar a Salas Römer, a pesar de que su candidato no prospera en las encuestas;21 ceden a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales, pero Alfaro Ucero se niega a renunciar, y es expulsado del partido que ayudó a fundar hace casi setenta años.22 Mientras tanto, Irene Sáez sigue cayendo y una semana antes de las elecciones COPEI le retira su apoyo y se lo otorga al candidato carabobeño, que no parece beneficiarse en algo por esta acción.23 Salas Römer aclara que acepta el respaldo de AD y COPEI por el objetivo de "frenar a Chávez", y niega que esté pactando con la "partidocracia" que ha criticado tanto.22 Chávez se muestra confiado ante las maniobras erráticas de sus oponentes, asegura que derrotará a todos los "corruptos" en un sólo día y las encuestas parecen respaldarlo.16
Sin sorpresas, las elecciones presidenciales de 1998 proclaman ganador a Chávez, y el frente electoral opositor, el Polo Democrático, se desintegra tan abruptamente como se formó. No obstante, aunque perdieron las presidenciales, las fuerzas políticas no chavistas son mayoría en el Congreso, y representan un obstáculo para la Constituyente de Chávez, ya que éste ha prometido buscar su apoyo para impulsarla.20 16
Durante la fundación del "Estado bolivariano" (1999 - 2000)[editar]
La Soberanísima vs. el Congreso[editar]
A pesar de que Chávez había prometido buscar el apoyo del Congreso, dominado por la oposición, antes de desencadenar el proceso Constituyente; en su primer día como Presidente, Chávez decretó un llamado a un referéndum para determinarse sí debía elaborarse una nueva Constitución utilizando un método propuesto por él.16 De acuerdo a declaraciones del momento del jefe de la bancada del MAS, el principal aliado del chavismo en el Congreso, aparentemente ni siquiera ellos habían sido informados de este paso previamente.24 Una vez más, la oposición fue sorprendida dividida: el partido Copei, Primero Justicia y la excandidata Irene Sáez, que acababa de formar una alianza con el chavismo en Nueva Esparta, apoyaron el decreto;24 25 el Proyecto Venezuela de Salas Römer y Acción Democrática (AD) criticaron la manera en que Chávez estaba liderando el proceso, excluyendo a su parecer al Congreso;24 La Causa R y Convergencia se mostraron cautelosos al desconocer los detalles del proyecto de país que el Presidente planteaba;24 solamente el Movimiento Apertura del expresidente Carlos Andrés Pérez se opuso completamente a la medida.24
Aunque el proceso impulsado por Chávez no estaba planteado en la Constitución de Venezuela de 1961, dos decisiones favorables de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en enero de 1999 allanaron el camino a esta propuesta, la CSJ incluso ratificó la opinión de Chávez de que como el poder Constituyente es un "poder originario", no debe estar sometido a los poderes establecidos en la Carta Magna vigente;26 el Consejo Nacional Electoral (CNE) dio su visto bueno después de revisar las bases propuestas por el Presidente, y el referéndum se fijó para el 25 de abril. Henry Ramos Allup de AD, criticó entonces el proceder de estos organismos, a los que acusó de presentar una "actitud obsequiosa" hacia el primer mandatario nacional.24
El Referéndum constituyente de Venezuela de 1999 se realizó bajo un clima de apatía electoral, la abstención fue de 62.4%, y el resultado fue abrumadoramente a favor de los propulsores de la Constituyente, que obtuvieron una votación de 87.8%.26 Las bases propuestas por Chávez y revisadas por el CNE también fueron aprobadas, aunque con un apoyo ligeramente menor; se descartó entonces un sistema de representación proporcional en la selección de los miembros de laAsamblea Nacional Constituyente (ANC), y en su lugar se estableció un sistema de representación directa uninominal personalizado, que dividió al país en dos grandes circuitos nacionales y un circuito electoral por cada estado, un sistema en desuso desde los tiempos de Juan Vicente Gómez.27 Aunque el objetivo de esto era impulsar a los electores a votar por individuos y no por partidos, el propio partido de Chávez solicitó al CNE permitir incluir sus símbolos y colores en el tarjetón.26 28 29 Ante la negativa del organismo, Chávez impulsó entonces un "kino electoral", que permitía al elector identificar fácilmente cuáles candidatos eran aliados del chavismo.30
El resultado fue la sobrerrepresentación del chavismo en la ANC y una derrota aplastante para la oposición, quien una vez más había acudido dividida a las urnas; con el 65% de los votos, el chavismo obtuvo más del 95% de los constituyentes.31Aunque la gran mayoría de los candidatos eran miembros de la sociedad civil, ajenos a los partidos políticos, la falta de unión atomizó sus esfuerzos.26 De esta manera, el 33% de las fuerzas que votaron por candidatos ajenos a la "llave de Chávez", solamente consiguieron llevar siete constituyentes a las ANC, siendo una de ellos Antonia Muñoz, una chavista disidente que al poco tiempo se reintegró al oficialismo.26 De esta manera los partidos políticos y las asociaciones civiles quedaron marginados del proceso constituyente, y la función de oposición recayó entonces en las instituciones estatales, donde destaca el Congreso y la CSJ. Luego de este fiasco electoral, AD y Copei experimentaron crisis internas, el primero anunció nuevas elecciones de base para renovar el partido, y la directiva del segundo renunció de inmediato.32
A pesar que el chavismo obtuvo el control casi total de la ANC, esto no significó que Chávez no encontró oposición dentro de sus mismos partidarios a varias de sus propuestas para la nueva Constitución.26 Hubo varias cambios de importancia impulsados por Chávez que inicialmente habían sido descartados por la ANC, y que solamente fueron admitidos bajo la presión directa del Presidente; entre las principales destacan: la inclusión del término "Bolivariano" en el nombre oficial de Venezuela, la supresión de la "segunda vuelta" o balotaje, y la restricción de las competencias tributarias de los estados.26
El 25 de agosto estalló abiertamente el conflicto entre la ANC y el Congreso, aprovechando un receso parlamentario, la mayoría oficialista constituyente ocupó el Palacio Federal Legislativo, suspendió la sesiones del Congreso, redujo al mínimo sus comisiones y creó una comisión delegada conformada por 23 congresistas que podían legislar, pero siempre sujetas al veto de la ANC en cuestiones importantes.26 33 Congresistas de AD, Copei y Proyecto Venezuela protestaron la medida, que calificaron de un golpe de Estado, y llamaron a una sesión de emergencia en el Palacio Federal, Aristóbulo Isturiz, presidente de la ANC les advirtió que "el pueblo les cerraría el paso" si lo intentaban.34 El viernes 27 de agosto, los congresistas opositores intentaron entrar al Congreso, pero fueron repelidos por simpatizantes del chavismo, que hirieron a treinta de los primeros cuando intentaban saltar la reja que rodea al edificio.35 La Iglesia católica medió entre la ANC y el Congreso, pero aunque lograron llegar a un acuerdo, el Congreso continuó reducido a su nuevo papel de comisión delegada, compartiendo el edificio con la Constituyente.35 En su momento, la opinión pública interpretó las protestas del Congreso como vanos intentos de la desprestigiada clase política tradicional de detener los cambios.26
Al mismo tiempo que la Soberanísima, como Chávez apodó a la ANC, minimizaba al Congreso, también creó una "comisión de emergencia" para reorganizar al Poder Judicial; debido a una sentencia emitida por la CSJ a inicios de año, la ANC como "poder originario" podía hacerlo.26 La decisión fue impugnada, pero cuando la presidenta de la CSJ, Cecilia Sosa, se percató que sus compañeros iban a ratificar la decisión de enero, renunció, ya que consideraba que se estaba violando el Estado de derecho con esta decisión:
La Corte se ha autodisuelto y ha preferido suicidarse antes de ser asesinada por la Asamblea Nacional Constituyente.36Cecilia Sosa, presidenta de la CSJ.
Aunque en teoría la ANC también tenía la facultad de intervenir el Poder Ejecutivo, las facultades del Presidente, los gobernadores y los alcaldes no fueron tocadas, aunque el partido Patria Para Todos, entonces parte del oficialismo, jugó con la idea de destituir tres gobernadores opositores usando el poder constituyente.26 37 38 Por su parte, Chávez no se opuso a ser ratificado por este organismo, y juramentó de nuevo ante la Constituyente.26
Después de más de tres meses de trabajo, la ANC presentó el 19 de noviembre su proyecto de Constitución, que solamente contó con la oposición de cuatro constituyentes: Claudio Fermín, Alberto Franceschi, Jorge Olavarría y Virgilio Ávila Vivas, quienes alegaron que se estaba centralizando el poder y que se iba a formar un estamento militar.26 39 Se convocó entonces a un referéndum el 15 de diciembre con miras a aprobar o rechazar el texto. AD, Copei, Primero Justicia, Proyecto Venezuela y Fedecámaras hicieron campaña contra la aprobación de la Constitución; aunque en general estas fuerzas correspondían en que era necesaria una nueva Carta Magna, estaban en completo desacuerdo en el resultado de la Soberanísima, donde su representación había sido simbólica.40 41 42 25
El referéndum constitucional de 1999 se desarrolló bajo el mismo clima de apatía que el celebrado en abril, aunque la participación subió a 44.37%, los nuevos votos fueron endorsados a la oposición a la nueva Constitución, ya que el chavismo sufrió pérdidas marginales.43 44 Aunque el estado de fragmentación de la oposición partidista, que parecía no haber superado de la derrota de 1998, no permitió que asumieran una campaña entusiasta por el "No", la oposición experimentó un aumento de 142% respecto al último referéndum;43 44 45 no obstante, la mayoría de los venezolanos siguió mostrando desinterés a la lucha entre oficialistas y opositores, a pesar de que lo que estaba en juego era la Carta Magna de su país.45
La sociedad civil[editar]
Desde entonces hasta el 2003, los partidos opositores se vieron eclipsados en su lucha contra el gobierno, y cedieron el protagonismo político a diversos sectores de la sociedad civil. Viéndose afectados directamente por las acciones del gobierno, el empresariado, los sindicatos, los medios de comunicación y hasta el clero católico tomaron una actitud opuesta a estas.
Las Megaelecciones[editar]
El siguiente reto electoral de Chávez fueron las Megaelecciones del 2000, estas tenían como objetivo elegir quienes ocuparían todos los cargos de elección popular, que eran más de seis mil.46 La naciente República Bolivariana pasaba por turbulencias económicas, a pesar de que el precio del petróleo se había triplicado desde la llegada de Chávez, la economía se había hundido 7%, el desempleo había aumentado, y los inversionistas extranjeros se había alejado del país caribeño.47 No obstante, a pesar de estos problemas y con los partidos políticos tradicionales debilitados, la reelección de Chávez se hacía inminente.46
Solamente dos políticos, Antonio Ledezma y Claudio Fermín, ambos exadecos y exalcaldes del Municipio Libertador de Caracas, hicieron públicas sus aspiraciones de competir contra el Presidente, ambos de manera independiente.48 Inesperadamente, a mediados de febrero del 2000, los otrora compañeros golpista de Chávez; Francisco Arias Cárdenas, Jesús Urdaneta y Joel Acosta Chirinos; hicieron una declaración pública dándole un ultimátum a Chávez para que encarcelara a algunos miembros de su gobierno, donde destacaban el presidente del Poder Legislativo, Luis Miquilena y el canciller José Vicente Rangel; ya que aseguraban que tenían pruebas irrefutables que probaban su corrupción.47 49 La respuesta de Chávez consistió en criticar a su excompañeros, a quienes recriminó "no haber lavado los trapos en casa".49
El 15 de marzo, Arias Cárdenas, apoyado por Urdaneta y Acosta Chirinos, inscribió su candidatura para la elección presidencial; al enterarse, Ledezma retiró la suya, pero Fermín siguió firme.46 La respuesta de Miquilena fue de calificar de "basura" a quienes abandonaban a Chávez para apoyar a Arias Cárdenas.50 El nuevo líder opositor no recibió apoyo de AD y Copei, aunque probablemente no lo hubiera aceptado, los partidos que sí lo apoyaron fueron La Causa R y un puñado de pequeños partidos de izquierda. A pesar de que algunos analistas consideraron a Arias Cárdenas más pragmático que Chávez, otros como Eleazar Díaz Rangel declararon que eran básicamente lo mismo.51
Las Megaelecciones no llegarían sin problemas, originalmente planteadas para el 28 de mayo, los directores del Consejo Nacional Electoral, designado por la mayoría chavista de la ANC, demostraron ser ineficientes, y a tan sólo dos días de realizarse, el Tribunal Supremo de Justicia las suspendió ya que el CNE aún no estaba listo.52 Arias Cárdenas convocó a sus partidarios a reunirse frente al CNE para protestar, pero fueron repelidos por un grupo de chavistas, quienes degollaron a una gallina que había sido llevada por los primeros como mofa a Chávez.53 54 Finalmente, la fecha de las nuevas elecciones fue postergada para el 30 de julio, aunque las elecciones de concejales municipales y juntas parroquiales fueron postergadas hasta el 1 de octubre.55
Las elecciones presidenciales del 30 de julio terminaron con la victoria de Chávez, quien obtuvo un total de votos ligeramente superior a su última elección, lo cual fue atribuido a una inusualmente larga "luna de miel" entre el Presidente y su electorado; básicamente, para estos últimos, Chávez había estado ocupado sentando las bases institucionales de su gobierno, y recién ahora podría ocuparse de otros problemas, como el mal estado de la economía.56 Por su parte, los votos por Arias Cárdenas y Claudio Fermín combinados no lograron igualar los votos que Salas Römer sí consiguió en 1998, lo que fue interpretado como un problema para convencer al electorado de que eran un proyecto alterno.57
Los resultados de las elecciones regionales y parlamentarias fueron decepcionantes para los partidos tradicionales;58 AD solamente consiguió tres gobernaciones en estados de baja densidad poblacional, y perdería una el año siguiente tras un recuento; Copei solamente logró hacerse de manera indirecta con la estratégica gobernación del Estado Miranda, ya que aunque Enrique Mendoza fundó su propio movimiento electoral, sí mantuvo una relación cercana con el primero. De los partidos opositores nuevos, Un Nuevo Tiempo se hizo con el importante estado zuliano, y Convergencia y Proyecto Venezuela fueron marginados a Yaracuy y Carabobo, sus respectivas cunas políticas. En laAsamblea Nacional, los partidos opositores llegaron a controlar un tercio del organismo, que resultó ser insuficiente para evitar que la mayoría chavista legislase sin problemas. Dicho esto, en los siguientes años ningún partido opositor lograría tomar el liderazgo, dejando la iniciativa política a sectores ajenos a los partidos políticos, abriendo paso a la llamada sociedad civil.58
Los empresarios[editar]
Aunque en retrospectiva, una ruptura entre la empresa privada y un gobierno de izquierdas que se autodenomina revolucionario parecía cuestión de tiempo, para 1998 no era así. Grupos empresariales apoyaron a Chávez donando modestas sumas para su campaña, destacando el respaldo de Reinaldo Cervini y Luís Vallenilla. El diario El Nacional fue uno de los pocos medios importantes que dio cobertura a sus actividades de campaña cuando Chávez se encontraba abajo en las encuestas, pero luego, cuando esto cambió,Venevisión y Televen le dieron preferencia en su cobertura sobre su competidor Salas Römer. Luego de asumir la Presidencia, los empresarios se mantuvieron a la expectativa de las próximas medidas de Chávez, existía una opinión generalizada de que podía seguir el camino de Carlos Menem o Alberto Fujimori, quienes llegaron al poder bajo una base populista pero que luego implantaron políticas económicas pragmáticas pro-mercado. La conformación del gabinete de Chávez le dio la espalda a los empresarios, ya que solamente uno de ellos fue integrado como Ministro de Agricultura, siendo reemplazado dos meses después. No obstante, no se podía hablar de una ruptura entre el gobierno y el sector empresarial todavía.
El proceso constituyente marcó el primer distanciamiento serio de los empresarios, ya que la nueva Constitución se les hacía muy orientada a la izquierda. La polémica declaración de Chávez de que Venezuela y Cuba "navegaban juntas hacia el mar de felicidad" fue la gota que derramó el vaso, y la principal confederación empresarial,Fedecámaras, llamó a votar contra la aprobación de otra Carta Magna. El Presidente respondió haciendo un llamado a los empresarios que lo apoyaban, dentro de los cuales se encontraban expresidentes de Fedecámaras, auspiciando la división en este sector. A pesar de este impasse, en julio de 2001 la reconciliación se asomó cuando Pedro Carmonafue electo Presidente de Fedecámaras, y acompañó a Chávez en una visita oficial a Chile, donde fue elogiado públicamente por el mandatario venezolano. La llegada del "Paquetazo" de 49 leyes significó la ruptura definitiva entre Fedecámaras y Chávez.
La Ley Habilitante y el primer Paro[editar]
El 10 de diciembre del 2001, la principal patronal de Venezuela Fedecámaras, la Confederación de Trabajadores de Venezuela o CTV, y varios partidos políticos hacen un llamado a paro nacional para repudiar 49 leyes promulgadas por el gobierno de Chávez, principalmente la Ley de Tierras, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Pesca. Se acusa directamente al presidente de atropellar las instituciones legales, y de no consultar debidamente las leyes antes de su aprobación. Algunos sectores políticos y económicos utilizan por primera vez términos como "desobediencia civil" y hacen alusiones al artículo 350 de la constitución para mostrar su desagrado al gobierno de Chávez.59
El 2002 fue un año de controversias, más allá de una lucha política hubo mucha discordia, y hasta un golpe de estado, planificado por sectores pertenecientes a la oposición radical o extremista, que no tenía interés de discutir. Aunque hay sectores del país, principalmente de la oposición, que afirman que el 11 de abril en Venezuela no hubo golpe de estado sino una renuncia. El caso es que ante la verdadera ausencia del presidente Hugo Chávez, sea por secuestro o renuncia, el Gobierno decidió designar temporalmente un encargado del puesto. Diosdado Cabello asumió el poder como presidente interino mientras Chávez retomaba su cargo.
El año 2004, esta parte de la sociedad logro que unos sus tantos reclamos al menos tenga sentido, lograr obtener una salida electoral ante la inconformidad del sector opositor y con esto se llame al pueblo completo a referéndum (esto en base al artículo 72 de la constitución del país).60 Estos se propusieron consultar por decisión popular, la continuación del presidente Hugo Chávez, y se hizo un Firmazo Nacional61 donde si se lograba obtener un número de firmas establecidas, se iba al referéndum revocatorio.
Se logró la cantidad de firmas necesarias62 y se llamó a la nación a consulta popular, a ver si querían que Hugo Chávez, continuase gobernando, entre otros que también fueron sometidos a revocatorio.
El presidente fue ratificado en su puesto,63 aunque los resultados fueron siempre rechazados por la oposición al creer que hubo fraude en este referéndum. Estas denuncias por la Coordinadora Democrática y nuevas organizaciones nacientes como Súmate que aunque es una org civil para facilitar procesos de participación ciudadana ha sido un aliado de la oposición demostrando su comportamiento no neutral.64
Acusaciones de la oposición contra el gobierno[editar]
Acusaciones generales[editar]
Falta de autonomía en los poderes públicos[editar]
La independencia de los poderes públicos es considerado un principio básico de la democracia.65 66 67 En El espíritu de las leyes, Montesquieudeclara que ningún poder público debe tener preeminencia sobre los otros, si se desea promover de manera más efectiva la libertad en un Estado.68
En Venezuela, se pueden identificar cinco poderes públicos
- Poder Ejecutivo: ejercido por el Presidente de Venezuela.
- Poder Legislativo: ejercido a nivel nacional por la Asamblea Nacional de Venezuela.
- Poder Judicial: ejercido a nivel nacional por el Tribunal Supremo de Justicia.
- Poder Ciudadano: constituido por los siguientes organismos:
- Poder Electoral: ejercido a nivel nacional por el Consejo Nacional Electoral.
La oposición venezolana ha declarado que en Venezuela dicha independencia no existe, poniendo en duda el carácter democrático del gobierno de Hugo Chávez. Para argumentar su declaración, la oposición resalta que la Asamblea Nacional de Venezuela ha sido controlada por el oficialismo desde su constitución. Como este órgano es el encargado de los nombramientos de los representantes nacionales de los otros poderes públicos, a excepción del Ejecutivo, la oposición concluye que los funcionarios seleccionados seguirán la línea política de Chávez. Miembros del oficialismo y representantes del Poder Público Nacional han negado estas acusaciones, y han declarado que en Venezuela dicha autonomía sí existe.69 70
Los actuales representantes de los órganos del Poder Ciudadano han sido seleccionados por la actual Asamblea Nacional, en donde la fuerza chavista cuenta con mayoría absoluta;[actualizar] luego de que los partidos opositores se negaron a participar en las elecciones parlamentarias de 2005, en un intento fallido de boicotearlas.
- El primer Fiscal de la República, Isaías Rodríguez, fue miembro del MVR, partido fundado por Chávez, y fue nombrado Vicepresidente de Venezuela durante el segundo gobierno de este último. Renunció al MVR cuando la Asamblea Nacional lo nombró Fiscal General en el 2000, pero la oposición lo acusó de seguir sirviendo a los intereses del chavismo mientras ejercía el cargo. Su sucesora, Luisa Ortega Díaz, había saltado a la luz pública al encabezar investigaciones contra líderes opositores, entre los que destacan los firmantes del decreto Carmona, la organización Súmate y el sindicalista Carlos Ortega.71 Al igual que Rodríguez, fue acusada por la oposición de recibir órdenes de Chávez, pero ella ha desestimado esta opinión, aunque ha aclarado que sus políticas están comprendidas dentro del "marco de un plan estratégico de la Nación".70
- El Contralor General, Clodosvaldo Russián, electo en 1999 y ratificado por la Asamblea en el 2000 y 2007, ha reconocido simpatizar con el proyecto político de Hugo Chávez.72 Chavistas disidentes y opositores lo han acusado de ser "cómplice" por guardar silencio ante los supuestos casos de corrupción ocurridos durante los años de gobierno de Chávez.71 Russián fue muy criticado por la oposición luego de la inhabilitación de centenares de personas para la postulación a cargos públicos, acusados de corrupción. Entre los inhabilitados destacaban Leopoldo López, William Mendez y Enrique Mendoza, líderes opositores que en su momento había expresado su deseo de participar en las elecciones regionales de 2008. El Contralor Russián se defendió de estas acusaciones, resaltando que las inhabilitaciones fueron realizadas de manera constitucional, y que la mayoría de las afectados eran chavistas.73 74 La oposición ha contradicho al Contralor, ya que ha asegurado que la mayoría de los inhabilitados eran opositores al gobierno de Hugo Chávez.72 En su momento, Russián también declaró que no era "chantajeable", y que sus medidas no buscaban beneficiar el proyectosocialista de Chávez.75
- El primer Defensor del Pueblo, Germán Mundaraín, también fue criticado por su supuesta parcialidad con el gobierno en materia de derechos humanos.71 Por su parte, Mundaraín declaró que la Defensoría del Pueblo es un poder independiente; no obstante, algunas declaraciones suyas ha molestado a la oposición venezolana.76 Mientras ejercía el cargo, Mundaraín declaró que el Golpe de Estado de 2002 fue una "rebelión de ricos";77 y cuando grupos opositores solicitaron la liberación de unos 400 partidarios, a los que calificaron de "presos políticos", que habían sido arrestados en una serie de protestas a inicios de 2004; el entonces Defensor del Pueblo respondió:
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